cidépica castellanoépica

GÉNERO

Si no recuerdas los rasgos de la Narración repásalos.

Los fragmentos del Cantar proceden de la edición modernizada de Francisco López Estrada:

Poema de Mío Cid, Madrid, Castalia, Odres Nuevos, 1996.

I. __ARGUMENTO

II. _TEMA

III._ESTRUCTURA

IV._NARRADOR

V. _PERSONAJES

VI._ESPACIO

VII.TIEMPO

ARGUMENTO: El Cid, vasallo del rey Alfonso VI de Castilla, tiene que abandonar su casa de Vivar en nueve días. Ha sido desterrado por el rey, que ha prohibido a las gentes de Castilla que le ayuden. Parte con sesenta hombres a los que se irán uniendo más a lo largo de la narración. Para conseguir dinero, trama un engaño a dos usureros judíos, Raquel y Vidas, y envía a uno de sus hombres, Martín Antolínez; con el dinero obtenido(600 marcos) va al monasterio de San Pedro de Cardeña, donde están su mujer y sus hijas. Da una parte al abad Sancho para su cuidado y se despide de ellas. Sale de Castilla (imagen San Esteban de Gormaz), comienza una etapa de batallas y conquistas en las que va consiguiendo botines cada vez mayores. Envía regalos al rey, cada vez más valiosos (30, 1000 200 caballos), para conseguir su perdón. Tras la conquista de Valencia, el Cid es muy poderoso. También consigue el perdón del rey quien propone la boda de sus hijas con los infantes de Carrión, a petición de estos. Se celebran las bodas y permanecen un tiempo en Valencia. Los infantes quieren volver a Carrión con sus mujeres porque están cansados de las burlas de que son objeto. En el camino se vengan del Cid a traves de sus hijas a quienes maltratan y dejan el el robledal de Corpes. Son recogidas por los hombres del Cid. El rey es informado del agravio y convoca Cortes en Toledo para juzgar a los infantes. Sus hijas se casan con hijos de reyes.

TEMA: La narración muestra cómo el Cid pierde su honor y lo va recuperando. Lo pierde primero por el destierro, su rey lo echa de sus tierras. Socialmente ha perdido su posición, la recuperará con su oficio: la guerra. Por las victorias obtenidas y la fidelidad al rey mostrada a través los regalos enviados, cada vez mayores, el Cid consigue el perdón del rey. Posteriormente, volvera a perder su honor con la mala boda de sus hijas y la humillación a manos de sus esposos, los Infantes de Carrión. El rey vuelve a intervenir, convoca Cortes en Toledo donde el Cid ve restaurado su honor, de nuevo y el mismo Alfonso VI propone nuevas bodas, esta vez con hijos de reyes.

sube

ESTRUCTURA: La narración misma señala tres partes:

Primera parte: Cantar del destierro: Su contenido se centra en la faceta del Cid como guerrero. Aquí se relata la época del destierro y las batallas hasta la que le enfrenta con el conde de Barcelona, a quien captura y libera posteriormente. Hasta el verso 1084.

Puedes descargarlo: Cantar del destierro

Segunda parte: Cantar de las bodas: Comienza con la toma de Valencia. El Cid es perdonado por el rey quien le propone la boda de sus hijas con los infantes de Carrión, ellos lo habían solicitado. El Cid acepta por fidelidad al rey. Se celebran las bodas y permanecen todos en Valencia dos años.

Comienza: verso 1085: Aquí comienza la gesta de nuestro Cid de Vivar.

Termina: verso 2277: Las coplas de este cantar aquí se van acabando

que el creador os ampare, y os valgan todos sus Santos.

Puedes descargarlo: Cantar del destierro

Tercera parte:Cantar de la afrenta de Corpes: Los infantes de Carrión están cansados de las burlas de los hombres del Cid, se escapa un león de una jaula y los infantes quedan, de nuevo, en ridículo; entonces deciden volver a Carrión con sus mujeres. Tiene lugar el suceso en el robledal de Corpes, las Cortes y la nueva boda de las hijas del Cid.

Puedes descargarlo: Cantar del destierro

sube

NARRADOR:

Es un narrador en 3ªpersona, recuerda:está fuera de la historia. Quien escribió el Cantar estaba dentro de la tradición épica, es decir, de la transmisión oral de esta literatura. Sabía que un juglar lo recitaría, se lo contaría a quienes se reuniesen en las plazas o castillos. Creó un narrador adecuado a estas características, que va adaptando su narración, veamos algunos rasgos:

1. Narrador observador, o testigo: Es así en la mayor parte del Cantar, nos sitúa delante de las escenas para que veamos con él, o como lo ven los personajes, lo que sucede: verbos de percepción: oír, ver...; para que oigamos a los personajes alterna con el Estilo directo: los diálogos son abundantes. Recuerda que se escuchaba, no se leía, el juglar puede poner voces diferentes. Consigue ir al grano, por eso dicen los críricos que es sobria. Algunos ejemplos:

  • El Cantar comienza narrado desde la perspectiva del Cid, lo que él está viendo:

Con lágrimas en los ojos   muy fuertemente llorando
la cabeza atrás volvía    y quedábase mirándolos.
y vio las puertas abiertas    y cerrojos quebrantados,
y vacías las alcándaras   sin las pieles, sin los mantos,
sin sus pájaros halcones,    sin los azores mudados.
Suspiró entonces el Cid,   que eran grandes sus cuidados.
vs.1-6

Escúchalo

  • Aquí vemos, y oímos, el principio de la batalla de Alcocer:

Al punto abren las puertas,   fuera salen con afán.
Viéronlos los guardias moros   y van corriendo al real.
¡Qué prisa tienen los moros   para las armas tomar!
El ruido de atambores    la tierra quiere saltar.
¡Ved a los moros armarse,    y aprisa en filas entrar!
De la parte de los moros   dos grandes enseñas hay;
y los pendones comunes   ¿quién los podría contar?
El el orden de combate  muévense adelante ya;
con el Cid y sus guerreros  a manos quieren llegar.
vs.663-701

Escúchalo

  • En la toma de Valencia:

Cuántas cuerdas de las tiendas  allí veríais cortar;
derríbanse las estacas,   las tiendas al suelo van!
Los moros son en gran número,  y se quieren recobrar.
Alvar Fáñez entra firme  por la otra parte a luchar
.vs.1141-44

Escúchalo

  • Cuando ya es señor de Valencia, manda a buscar a su mujer e hijas. Cuando llegan, las hace subir a lo más alto del Alcázar y desde allí ven sus posesiones. El narrador hace que lo contemplemos a través de los ojos de doña Jimena:

Dirigióse el Cid con ellas    hasta lo más alto del Alcázar.
Al llegar allí las sube  en el más alto lugar.
Aquellos ojos hermosos   no se cansan de mirar.
Miran desde allí a Valencia: cómo yace la ciudad,
y tienen de la otra parte   ante sus ojos el mar.
Miran la huerta frondosa,  cómo es grande por allá
.vs.1610-15

Escúchalo

  • El tercer cantar comienza con un suceso desagradable para los infantes de Carrión. Se escapa un león de su jaula y quedan, de nuevo, en ridículo. El narrador nos va relando los hechos pasando del desconcierto a los movimientos de Cid, casi "a cámara lenta", con el más mínimo detalle. Fíjate el contraste entre los vasallos del Cid que van a protegerlo y los infantes, y entre estos y el Cid ante el león.

En Valencia con los suyos    vivía el Campeador;

con él estaban sus yernos,  Infantes de Carrión.

Un día que el Cid dormía    en su escaño, sin temor,

un mal sobresalto entonces,   sabed, les aconteció:

Escapóse de una jaula,    saliendo fuera, un león.

Los que estaban en la Corte    sintieron un gran temor;

recogiéronse sus mantos __ los del buen Campeador,

y rodean el escaño     en guarda de su señor.

Allí Fernando González,    Infante de Carrión,

ni en las salas ni en la torre   donde esconderse encontró;

metióse bajo el escaño,     tan grande fije su pavor.

Diego González, el otro,   por la puerta se salió

diciendo con grandes gritos:    -¡Ay, que no veré Carrión!

Tras la viga de un lagar    metióse con gran temor;

todo el manto y el brial    sucios de allí los sacó.

En esto que se despierta el que   en buen hora nació;

de sus mejores guerreros   cercado el escaño vio:

-¿Qué pasa aquí, mis mesnadas?    ¿Qué queréis? ¿Qué aconteció?

-Es que, mi señor honrado,    un susto nos dio el león.

Apoyándose en el codo,    en pie el Cid se levantó:

El manto se pone al cuello    y encaminóse al león.

La fiera, cuando vio al Cid   al punto se avergonzó;

allí bajó la cabeza,    y ante él su faz humilló.

 Nuestro Cid Rodrigo Díaz    por el cuello lo tomó,

y lo lleva de su diestra   y en la jaula lo metió.

A maravilla lo tiene    todo el que lo contempló.

Volviéronse hacia la sala  donde tienen la reunión.

Por sus dos yernos Rodrigo  preguntó, y no los halló;

aunque a gritos los llamaban,   ni uno ni otro respondió,

y cuando los encontraron,     los hallaron sin color.

No vieseis allí qué burlas   hubo en aquella ocasión;

mandó que tal no se hiciese___nuestro Cid Campeador.

Sintiéronse avergonzados  Infantes de Carrión;

fiera deshonra les pesa   de lo que les ocurrió.vs.2278-2310 Escúchalo 23

  • Veamos como narra una batalla, imáginate que es para la televisión, como un partido de fútbol, o de rugby. Léelo despacio, fíjate en cada movimiento, cómo pasa de un personaje a otro, escuchamos a los combatientes hablar, vemos los golpes. Los relatos de las batallas también responden a fórmulas épicas repetidas. Es la batalla contra los tres mil moros enviados por el rey Tamín.

Pero aquel Pedro Bermúdez  no lo pudo soportar.

La enseña tiene en la mano,  y comenzó a espolonear:

-¡El Creador os ayude, Cid,  Campeador leal!

A  meter voy vuestra enseña    en donde más moros hay.

Veré cómo la defienden ___los que han dicho que lo harán.

Le gritó el Campeador:   -¡No lo hagáis, por caridad!

Repuso Pedro Bermúdez:  -¡Por nada lo he de dejar!

Metió espuelas al caballo     y entróse en el mayor haz.

Ya los moros lo rodean      para la enseña ganar;

muy grandes golpes le dan   sin poderlo abajo echar.

El Cid a los suyos dijo:   -¡Valedle, por caridad!

 

Pronto embrazan los escudos  delante los corazones;

las lanzas preparan bajas,    unidas a los pendones;

las caras  van inclinadas   encima de los arzones;

y al combate se preparan   con muy fuertes corazones.

Con grandes voces los llama  el que en buena hora nació          

De todos aquellos moros    él ha muerto a treinta y cuatro;

¡Al combate, caballeros,   por amor del Creador!

¡Yo soy Ruy Díaz el Cid  de Vivar, Campeador!

Todos atacan las filas  donde Bermúdez entró.

Trescientas lanzas combaten,   cada una con su pendón;

cada cual un moro mata    de un solo golpe que dio;

 

Tanta lanza allí veríais hundir,   y bien pronto alzar;

tanta adarga en aquel caso    romper y agujerear;

tanta loriga deshecha   de parte a parte pasar,

y tanto blanco pendón rojo    de sangre quedar;

y tantos caballos buenos    sin sus dueños allí andar.

Los moros gritan:    ¡Mahoma!¡Santiago!, la cristiandad.

Por el campo derribados    en un poco de lugar,

mil trescientos moros muertos    más o menos allí están.

¡Qué bien lidia combatiendo   sobre su dorado arzón

Nuestro Cid Rodrigo Díaz,   siempre tan buen luchador!

(...)

Corriendo siempre adelante  todos cuantos allí son

socorro dan a la enseña    y al Cid, el Campeador.

 

A Alvar Fáñez el Minaya    le mataron el caballo.

Muy bien que en su ayuda   van las mesnadas de cristianos.

La lanza tiene quebrada,   y a la espada metió mano;

aunque a pie ha de combatir,    muy buenos golpes va dando.

Cuando lo vio nuestro    Cid Ruy Díaz, el Castellano,

se acercó a un justicia moro    que montaba buen caballo;

diole tal golpe de espada   con la diestra braceando

que le partió la cintura,   y la mitad rodó al campo.

El Cid al leal Minaya   íbale a dar el caballo:

-¡Cabalgad, mi buen Minaya,  sois de mí el derecho brazo

Hoy de vos en este día   un gran apoyo esperamos!

Firmes aguantan los moros;   aún no se van del campo.

Llegó el momento en que todos __otra vez acometamos.

Sube al caballo el Minaya;   lleva la espada en la mano;

por en medio de las    bravamente está luchando;

a todos cuantos alcanza    sin vida los va dejando.

Nuestro Cid Rodrigo Díaz,   el nacido bienhadado,

a Fáriz, príncipe moro,    tres veces ha golpeado.

Dos de los golpes fallaron;   con el otro sí ha acertado.

Por la loriga resbala    la sangre destelleando.

La rienda vuelve al caballo   para salirse del campo.

Por el solo golpe aquel    la morisma ha derrotado.vs.704-764

Escúchalo1Escúchalo2Escúchalo3Escúchalo4Escúchalo5Escúchalo6

2. Omnisciente: Tiene más información que los personajes. Por ejemplo:

  • Adelanta acontecimientos:

    Por todas aquellas tierras  pregones la nueva dan,
    Muchas gentes se juntaron  de valer y calidad.
    Fariz y Galve se llaman,  los caudillos que al frente van.
    al bueno de nuestro Cid   Alcocer cercarán
    .vs.652-655

     

  • En el asedio del Cid a Valencia conoce el estado de ánimo de los asediados:

    Ya las gentes de Valencia  escarmentadas están;
    no se atreven a salir   ni quieren irle a encontrar(...)
    Se quejan los de Valencia,   y no saben lo que harán.
    De parte alguna el sustento  no les podía llegar
    . vs.1170-1176.

     

  • También conoce los sentimientos de rencor del conde Garcí Ordóñez hacia el Cid:

    Lo que al Rey dejó contento____a Garcí Ordoñez pesó v.1345.

  • Por qué se burlan los vasallos del Cid:

    Entre los que combatieron  y en el alcance lucharon,
    allí no estaba don Diego,  ni tampoco don Fernando.
    Por las burlas que les daban,   que ellos iban provocando,
    de día como de noche   dando motivo de escarnio,
    los Infantes de Carrión  malos  acuedos tomaron.
    vs.2533-2537.

3. El narrador interviene, también se emociona con la historia y aparece su voz de admiración hacia el Cid, de advertencia, de los sentimientos que le provoca la historia y de los que tendrá que contagiar el juglar a los espectadores.

¡Qué bien lidia combatiendo   sobre su dorado arzón

Nuestro Cid Rodrigo Díaz,   siempre tan buen luchador! vs.733-34

¡Qué bien pagó a los vasallos, __a cuantos a él le han servido!v.847

(...)

les rasgaron las camisas   y las carnes a las dos;
allí las telas de seda   limpia sangre las manchó;
bien que lo sentían ellas   en su mismo corazón.
¡Qué ventura sería ésta,   si así lo quisiera Dios,
que apareciese allí entonces   nuestro Cid Campeador!
vs.2737-2741

Teniendo en cuenta a los que escucha, emplea recursos como dirigirse al público "ved", "oíd"..., resume lo que ha narrado antes en diferentes ocasiones, para recordarles la historia.

4.El Estilo Directo. Una gran parte de la narración la ocupan los diálogos entre los personajes, quizás la recitasen varios juglares alguna vez, o el mismo juglar pusiera distintas voces. Un rasgo del diálogo en el Cid acabamos de verlo textos anteriores. Es frecuente que se eliminen los verbum dicendi, es decir, los que introducen el diálogo (decir, exclamar...), sobre todo en acciones tan rápidas como una batalla. Ejemplos (pincha el número y te llevarán al verso: Sin verbum dicendi 1, 2, 3, 4. Ejemplos de verbum dicendi: diciendo, gritó, dijo , gritan.

sube

LOS PERSONAJES:

 

El Cid

 

1.El Cid

Es el protagonista. Como personaje histórico ya era conocido por los que escuchaban el Cantar. El Cid es un héroe, con rasgos comunes a todos ellos, su misión es recuperar el honor perdido al ser desterrado por el rey y, posteriormente, por la afrenta a sus hijas.

  • ¿Cómo es el Cid en el Cantar?


Nombre:
Aparece con su nombre Ruy Díaz de Vivar, Mío Cid, don Rodrigo. Pero las formas más habituales de mencionarlo son los llamados “epítetos épicos”, fórmulas fijas que se repiten con la función de ayudar al juglar a recordar el texto para su recitación. Algunas de estas fórmulas son:
Nuestro Cid Rodrigo Díaz, Ruy Díaz el Cid  de Vivar, Campeador, en tan buen hora nacido!, que en buen hora ciñó espada...


Aspecto físico:
*Es fuerte como demuestra en las batallas:

El Cid al Rey moro Búcar    cerca del mar diole alcance.
Alzó su espada Colada    y un fuerte golpe fue a darle.
Los rubíes de su yelmo    quitólos de sus engarces;
por medio le parte el yelmo, los sesos quedan al aire,
y hasta la cintura llega aquella espada tajante
.vs.2420-25

*La barba

De sus rasgos sólo se menciona la barba: ¡…Oh Dios, cómo es bien barbado! v.789, …el de la crecida barba. V.1226…el Cid de la barba grande.v.2410,etc.
El Cid promete no cortarse la Barba por amor al rey:

Fue entonces cuando el Cid dijo__y lo dijo bien claro
-Por amor del Rey Alfonso, __que de la tierra me ha echado,
No entrará en ella tijera__ ni un pelo será cortado.
Y que todos hablen de esto,__ los moros y los cristianos
vs.1235-38

Era su barba muy larga, __y atada con el cordón.
Tal como él se ha presentado, __muestra ser un gran varón.
vs. 3124-5

La barba es símbolo de honor y virilidad. El Cid la protege para que nadie se la pueda estirar, que es una grave ofensa:

Larga tenía la barba,     y atóla con un cordón. .
Esto hizo porque él quiere     guardarse con prevención
vs.3094-3095

Hay una alusión a una ocasión en que el Cid “mesó” la barba al conde Garcí Ordóñez:

Dice el Conde don García,    que al punto en pie se levanta:
-Favor hacedme, mi Rey,   el mejor de toda España:
Apercibido el Cid vino    a las Cortes pregonadas.
La barba dejó crecer,    y así la trae de larga.
Los unos le tienen miedo,    y a los otros los espanta.
(…)
Todo lo que dice el Cid,   no lo tenemos en nada.
El Campeador, entonces,   echóse mano a la barba:
-¡Demos las gracias a Dios,   que el cielo y la tierra manda!
Porque a su gusto creció,   pues por eso ella es tan larga.
¿Qué es lo que vos tenéis, Conde, que reprocharle a mi barba?
Desde que apuntó, sabedlo,   con regalo fue peinada.
Nadie me cogió por ella,   hijo de criatura humana,
Nadie de ella me mesó,   hijo de mora o cristiana,
Como yo, Conde, os lo hice   en el castillo de Cabra.
Cuando yo a Cabra tomé,    a vos tomé de la barba;
No hubo allí ningún rapaz,   que la barba no os mesara.
El mechón que yo arranqué   aún se os conoce en la cara,
[que aquí lo traigo metido   en mi bolsa, bien cerrada.)

EscúchaloEscúchalo2vs.3270-3290.

*La ropa

EL Cid lleva la ropa de un guerrero , tiene sus espadas: Tizón y Colada, que ganó en batallas y regalará a los infantes de Carrión; posteriomente , en las Cortes de Toledo solicita que le sean devueltas. También tiene a Babieca, su caballo que ganó al rey de Sevilla después de conquistar Valencia vs.1572-74

Dispuestos todos están   en cuanto el Cid hubo hablado;
Ya las armas han tomado   y montaban a caballo.
Vieron venir cuesta abajo   a las fuerzas de los francos.
En el fondo de la cuesta   cerca de donde está el llano,
Mandó combatir el Cid,   el que nació afortunado.
…Ha vencido esta batalla   el Cid bienaventurado,
Y aquel Conde don Ramón   su prisionero ha quedado.
A Colada ganó allí,     que vale más de mil marcos
.vs.1000-10

Don Rodrigo mató a Búcar, __un Rey de allende los mares;
en la lid ganó a Tizón, __que mil marcos de oro vale,
y venció aquella batalla___ maravillosa y tan grande.
Aquí se honro nuestro Cid ___y los que con él combaten
vs.2425-28Escúchalo

 En alguna ocasión especial se describe ropa más lujosa:

En las puertas de Valencia,    donde bien a salvo estaba,
Ante toda su familia    quería probar las armas.
Las dueñas son recibidas   con grandes honras y galas.
El obispo don Jerónimo,   el primero se adelanta,
Así que deja el caballo,   para la capilla marcha.
Con cuantos pudo juntar   que allí las horas rezaran,
Visticndo el sobrepelliz   y con las cruces de plata,
Sale a recibir las dueñas   y al buen hombre que es Minaya.
El que en buen hora ha nacido   se prepara sin tardanza;
Viste una túnica fina;   crecida trae la barba.
ensíllanle a Babieca   y lo cubren Con gualdrapas;
Nuestro Cid salió sobre él;   de justar eran sus armas.
El caballo que el Cid monta   por nombre Babieca llaman.
Pruébalo en una carrera   que a ninguna otra se iguala.
Así que él hubo corrido,   todos se maravillaban.
Desde aquel día Babieca   fue famoso en toda España
.vs.1577-1587Escúchalo

Encuentro con el rey
También dentro de Valencia   nuestro Cid Campeador
Para acudir a la cita   aprisa se preparó.
¡Cuánta gruesa mula había,   palafrén de tal sazón,
Cuánta arma de buena clase,   tan buen caballo andador,
Cuánta capa de buen paño,   cuánto manto y pellizón!
Grandes, medianos y chicos,   vestidos van de color
vs.1984-89

Escúchalo
Las calzas de fino paño   allí al punto se vistió;
Sobre ellas unos zapatos,   que el maestro bien obró;
Camisa de hilo se puso,  que era blanca como el sol;
Cosidas con oro y plata   todas las presillas son;
Los puños bien que le quedan,   pues él así lo mandó;
Un brial de fina seda   encima de ella vistió;
Los bordados, de oro fino,   están hechos con primor;
Sobre esto una roja piel,  con bandas que de oro son
(ésta es la que siempre viste   Mío Cid Campeador) ;
De lino fino la cofia   que en el cabello llevó
con oro trenzando el lino,   en sutil disposición,
Que no mesen los cabellos   del buen Cid Campeador;
Larga tenía la barba,   y atóla con un cordón.
esto hizo porque él quiere   guardarse con prevención.
Encima le cubre un manto,   un manto de gran valor.
¡Cuánto tienen los presentes   que ver con admiración!
vs.3084-3100EscúchaloEscúchalo2

*Su carácter
Como héroe y guerrero medieval, es fiel al rey de quien espera el perdón, para ello va enviando regalos a su señor después de cada batalla. Promete no cortarse la barba por él y accede a las bodas de sus hijas con los infantes de Carrión porque él lo pidió, a pesar de la desconfianza que siente. Su oficio es la guerra, como recuerda a doña Jimena en Valencia. Es fiel a sus hombres, temido por sus enemigos: después de cada batalla su fama llega más lejos y temen su poder como el rey Yusuf de Marruecos y Búcar a quienes vence.
Es religioso. Reza cuando inicia su destierro, antes de las batallas y tiene sueños en los que aparecen ángeles para aconsejarlo.

En diciendo estas palabras   la tienda fue recogida.
Nuestro Cid y sus compañas   cabalgan a toda prisa.
Vuélvese el Cid, a caballo,   mirando a Santa María;    
Alzó su mano derecha,   y la cara se santigua:
-¡A Ti lo agradezco, Dios,   que el cielo y la tierra guías!
Que tus virtudes me valgan,   gloriosa Santa María!
Pues perdí el favor del Rey,   he de salir de Castilla.
No sé si he de volver más   en los días de mi vida.
¡Vuestras virtudes me valgan,   Virgen santa, en mi salida,
Si Vos así lo hicierais,   y la ventura me guía,
mandaré yo a vuestro altar   ofrendas buenas y ricas.
Y yo prometo y declaro   que allí se canten mil misas
.vs.213-225EscúchaloEscúchalo

Allí el fue a descansar   no bien la noche cayó.
Un sueño muy dulce tuvo,   tan profundo se durmió.
El arcángel San Gabriel   se le presenta en visión:
-Cabalgad, Cid, cabalgad,   sois un buen campeador,
Pues nunca en un tan buen punto   se vio cabalgar varón.
En tanto que vos vivierais,   bien que se hará lo de ‘Vos.
Cuando se despertó el Cid   la cara se santiguó.
Con la señal de la Cruz a Dios   se fue a encomendar.
Tuvo gran satisfacción   del sueño que soñó allá.v
s.404-412EscúchaloEscúchalo2


Con su familia es cariñoso y hay escenas tiernas en las despedidas donde llora.

 

Alargó entonces las manos   el de la barba florida,
Y a las niñas sus dos hijas   en los brazos las cogía;
Al corazón acercó las   porque mucho las quería.
Con lágrimas en los ojos   muy fuertemente suspira;
-Oídme, doña 1imena,   tan entera mujer mía;
Como yo quiero a mi alma,   otro tanto a vos quería.
Yo he de irme, y de este modo   vos quedáis en compañía.
Rogad a nuestro Señor,   rogad a Santa María,
Que con mis manos alcance   con que casar a mis hijas;
Que ventura me proteja   la vida por muchos días,
En que vos, mujer honrada,   de mi podáis ser servida
.vs.274-285Escúchalo2

El Cid a doña Jimena   allí la quiere abrazar,
Y doña Jimena al Cid   la mano le va a besar,
Llorando a lágrima viva   que no sabe lo que hará.
El Cid a sus hijas niñas   no se cansa de mirar:
-Al Señor las encomiendo,   nuestro Padre Espiritual.
Ahora nos separamos;   el juntarnos, Dios sabrá.
Lloran todos con gran pena,   como nunca se vio tal.
Como la uña, de la carne,   siéntense así desgarrar.
vs.368 -375Escúchalo2

Es astuto: engaña a los judíos Raquel y Vidas, también a lo habitantes de Alcocer, haciendo que abandonen la fortaleza. El rasgo que distingue al Cid es la mesura. Lo vemos en el trato con sus enemigos, con los infantes cuando aún eran sus yernos y frenaba las burlas hacia ellos o, después de la afrenta cuando espera la decisión del rey.

 

2.Sus amigos y sus enemigos

En las bodas de sus hijas están todos sus amigos:

Si ciento le pidió el Cid,   doscientos son los que van.
Su mujer y sus dos hijas   en Medina estarán ya.
Que vayáis por ellas, pide,   y las traigáis para acá,
Y después hasta Valencia   de ellas no os apartéis ya.
le contestó Abengalbón:  -Yo lo haré de voluntad-

-¡Fuerzas del Campeador,  que nos vienen a buscar!
Aquí está Pedro Bermúdez,  es el que delante va;
Muño Gustioz va siguiendo,  que a vos quieren más y más;
Martín Antolínez ‘Viene,  que es de Burgos natural,
Y el alcaide Abengalbón,  con fuerzas que con él v.
Y el alcaide Abengalbón,  con fuerzas que con él van
Para complacer al Cid,  a quien tanto quiere honrar.
Entonces dijo el Minaya:  -Vayamos a cabalgar.
Esto aprisa todos hacen;  no se quieren retrasar.
De allí salieron un ciento;  ¡y que no parecen mal!
montan en buenos caballos,  cubiertos son de cendal
El petral, de cascabeles;  el escudo, al cuello va
en las manos traen lanzas,  con su pendón cada cual.
Cómo al salir de Castilla  quiso a las dueñas honrar
.vs.1490-1512EscúchaloEscúchalo2

 

Minaya"el más valiente", "diestro brazo del Cid","bueno", su amigo fiel que es elegido como mensajero para llevar los regalos al rey, es el más destacado. Martín Antolínez "el burgalés cumplido" v.65 es el primero que se une a él en Burgos. No todos los moros son enemigos, el rey Abengalbón es amigo y le ayuda en distintas ocasiones. Sus enemigos en la guerra, el bando contrario son los moros, aparecen como guerreros y caballeros, reyes: Yusuf, Búcar, principes: Fáriz y Galve. Pero sus auténticos enemigos son los infantes de Carrión "malos traidores" y el conde Garcí Ordóñez que aparecen conspirando y hablando mal del Cid al rey, envidiosos del poder que va teniendo, además de cobardes. Quedan derrotados en las Cortes de Toledo.

 

Favor, Rey Alfonso, os pido,   ¡sois vos siempre tan honrado!;
En nombre de nuestro Cid   la tierra y pies os besamos.
Fue honra muy apreciada   la que al Cid vos habéis dado.
Hace pocos días, Rey,   que una victoria ha ganado,
Pues al Rey de Marruecos   que por Yúsuf es nombrado,
Y a sus cincuenta mil moros,   los ha vencido en el campo.
Las ganancias recogidas    son en número muy alto;
vinieron a ser muy ricos   allí todos sus vasallos.
Vuestros son estos caballos,   y a vos os besa las manos.
Sí que le agradezco al Cid,   que tal don me haya enviado.
Espero que llegue la hora   que de mí sea pagado.
Esto fue gusto de muchos,   y besáronle las manos.
Pesó al conde don García,   por mala ira arrebatado;
Con diez que son sus parientes,   aparte allí se ha juntado:
-¡Qué maravilla de Cid,   que así su honra crezca tanto!
Por la honra que aquí recibe,   nos sentimos afrentados.
Sin costarle mucho pudo   vencer reyes en el campo,
y como si muertos fueran,   llevárseles los caballos.
Por todo esto cuanto él hace, nos vendrá algún menoscabo.
vs.1845-1865Escúchalo

sube

Espacio

Ruta del Cid

En el mapa puedes ver el camino que recorrió el Cid desde Vivar hasta su llegada a tierras de Valencia. En el Cantar hay una detallada relación de topónimos de toda la ruta. Son lugares que corresponden a la realidad. Este fragmento corresponde al paso del Cid por Aragón:

Vanse el Henares arriba cuanto más pueden andar;
atraviesan las Alcarrias           y más adelante van.
También las cuevas de   Anguita ellos ya pasando van.
Pasan el río y así entran    por el Campo de Toranz;
por esas tierras abajo   cuanto que pueden andar.
Entre Cetina y Ariza    nuestro Cid se fue a albergar.
Grandes ganancias     tomó por la tierra donde va.
Y no consiguen los    moros sus planes adivinar.
Púsose en marcha otro día     nuestro Cid el de Vivar.
Pasó a Alhama y entre montes    por la hoz abajo va.
Pasó también por Bubierca y Ateca, que es más allá,
y a la vista de Alcocer el Cid   ordena acampar
en un otero redondo,    un fuerte y grande lugar.
Cerca el río jalón corre;           de agua no le privarán.
Nuestro Cid Rodrigo Díaz Alcocer piensa ganar 
Bien se asienta en el otero   y firme las tiendas planta:
Los unos frente a la sierra,   y los otros frente al agua.
Y el Cid, vencedor de lides,  que en buen hora ciñó espada, 
alrededor del otero,       cerca donde corre el agua,
a todas las gentes suyas   un foso cavar les manda,
ni de día ni de noche     que sorpresa no les valga
y que supiesen que el Cid    allí en el lugar quedaba.
Por todas aquellas tierras   pronto corrían mandados
que ese Cid Campeador,    allí se había asentado,
que vino a tierra de moros,    saliéndose de cristianos.
Por aquellas vecindades   ya no se cuidan los campos.
Alegrándose va el Cid,   también todos sus vasallos.
El castillo de Alcocer ya     va sus parias pagando.
Los del pueblo de Alcocer   a nuestro Cid dan las parias,
y los de Ateca, también,   y los de Terrer las pagan.
A los de Calatayud mucho,   sabed, les pesaba.
Ha descansado allí el Cid   quince cumplidas semanas.
Cuando vio el Campeador que Alcocer no se le daba,
ocurriósele un ardid, y sin tardar lo prepara:
plantada deja una tienda,         y las otras levantaba.
Jalón abajo siguió       con la enseña levantada;
vestidos con las lorigas   y en el cinto las espadas,
acuerdo de hombre avisado,   porqué en la celada caigan.
Al verlo los de Alcocer   ¡oh Dios, cómo se alababan!
-¡Qué bien que al Cid le faltó   así pan como cebada!
Las tiendas con pena lleva;  una deja abandonada.
De tal modo se va el Cid,  que parece que se escapa.
vs.542-583EscúchaloEscúchalo2Escúchalo3Escúchalo4

Un lugar especial es el robledo de Corpes, donde tiene lugar la afrenta a las hijas del Cid por los infantes de Carrión. Es un locus amoenus: un espacio estereotipado, suele haber un prado, árboles, una corriente de agua, pájaros, es agradable, primaveral y en él tienen lugar escenas amorosas. Aquí tiene esos elementos, pero también rasgos negativos que anuncian la tragedia: nubes, ramas que se juntan, montes, bestias:

Fuéronse de El Ansarera    los Infantes de Carrión.
Ni de día ni de noche    el caminar no cesó:
Atienza, fuerte montaña,    a la izquierda les quedó;
esa Sierra de Miedes   la comitiva pasó;
siguen por los Montes Claros   aguijando el espolón;
a la izquierda dejan Griza,    Villa que Álamos pobló;
allí están aquellas cuevas    en donde a la Elfa encerró.
Lejos, a mano derecha,     San Esteban les quedó;
por el robledal de Corpes     entran los de Carrión.
Nubes y ramas se juntan.         ¡Cuán altos los montes son!
Rondaban bestias muy fieras     por el monte, alrededor.
Cerca de una limpia fuente     un vergel allí creció;
mandaron alzar la tienda     Infantes de Carrión.
Con el bagaje que llevan,    duermen en esta ocasión.
En brazos de sus mujeres     les demostraron su amor.
¡Qué mal luego lo cumplieron    a la salida del sol!

Cargan luego las acémilas     con los dones de valor,
y han recogido la tienda     que de noche los guardó.
Adelante a sus criados     envían allí los dos.
De este modo lo mandaron     los Infantes de Carrión:
que atrás ninguno quedase,    fuese mujer o varón,
a no ser sus dos esposas,    doña Elvira y doña Sol,     
que querían recrearse     con ellas a su sabor.
Todos los demás se han ido,      los cuatro solos ¡Por Dios!
¡Cuánto mal que imaginaron     infantes de Carrión!
-Tenedlo así por muy cierto,     doña Elvira y doña Sol.
Aquí os escarneceremos    en este fiero rincón,
y nosotros nos iremos;  quedaréis aquí las dos.
Ninguna parte tendréis    de las tierras de Carrión.
Estas noticias irán    a ese Cid Campeador.
Ahora nos vengaremos    por la afrenta del león.
Allí las pieles y mantos    quitáronles a las dos;
sólo camisas de seda   sobre el cuerpo les quedó.
Espuelas tienen calzadas    los traidores de Carrión;
en sus manos cogen cinchas      muy fuertes y duras son.
Cuando esto vieron las dueñas,     les hablaba doña Sol:
 -¡Ay don Diego y don Fernando!    Esio os rogamos, por Dios
ya que tenéis dos espadas,    que tan cortadoras son,
a la una dicen Colada y     a la otra llaman Tizón
nuestras cabezas cortad;     dadnos martirio a las dos.
Los moros y los cristianos    juntos dirán a una voz,
que por lo que merecemos,     no lo recibimos, no.
estos tan infames tratos,     no nos  los déis a las dos
Si aquí somos azotadas,     la vileza es para vos.
En juicio o bien en Cortes         responderéis de esta acción.
Lo que pedían las dueñas,     de nada allí les sirvió.
Comienzan a golpearlas            Infantes de Carrión-;
con las cinchas corredizas    las azotan con rigor;
con las espuelas agudas     les causan un gran dolor;
les rasgaron las camisas     y las carnes a las dos;
allí las telas de seda      limpia sangre las manchó;
bien que lo sentían ellas     en su mismo corazón.
¡Qué ventura sería ésta,         si así lo quisiera Dios,
que apareciese allí entonces    nuestro Cid Campeador!
Tanto allí las azotaron !    Sin fuerzas quedan las dos
Sangre mancha las camisas   y los mantos de primor.
Cansados están de herirlas   los Infantes de Camión.
Prueban una y otra    vez     quién las azota mejor.
Ya no podían ni hablar     doña Elvira y doña Sol.
En el robledo de Corpes    por muertas quedan las dos.
Se les llevaron los mantos,   las pieles de armiño ricas
y afligidas las dejaron,    vestidas con las camisas,
a las aves de los montes     y a las fieras más bravías.
Por muertas, sabed, las dejan,    que a ninguna creen viva.
¡Sí que sería ventura    que apareciese Ruy Díaz!
Los Infantes de Carrión    por muertas ya las dejaron,
pues ninguna de ellas     puede a la otra dar amparo.
Por los montes del camino   ellos se iban alabando:
-Ya de nuestros casamientos    quedamos los dos vengados.
Ni por amigas valían,    ni siquiera de rogado,
pues esas no eran mujeres   para estar en nuestros brazos.
La deshonra del león    así la iremos vengando.
vs.2689-760EscúchaloEscúchalo2Escúchalo3Escúchalo4Escúchalo5Escúchalo5

El narrador se encarga de ir cambiando de espacio cuando ocurren acontecimientos en dos lugares diferentes, por ejemplo en la preparación de las batallas por parte del Cid y por sus enemigos de combate, o en las ocasiones que envía a Minaya a ver al rey.

También las ciudades tienen sus epítetos épicos: ...Burgos la casa v.62, ...Valencia la mayor.v.2105.

sube

Tiempo

En el poema transcurren cinco años que corresponden a quince de la vida del personaje histórico, los últimos años de su vida. El tiempo pasa de forma más lenta en el Cantar del destierro: el plazo dado por el rey para salir de Castilla, los nueve días, se van cumpliendo y se va narrando cada uno.

 

Abreviamos la estancia;   del Reino aprisa salgamos.

Muy acuciados nos vemos,    pues pronto se acaba el plazo. vs.211-212

 

El día se va acabando    la noche quiere entrar. v. 311

(…)

La noche ya va pasando,  la mañana va a apuntar.

Antes que la noche acabe   ya comienzan a ensillar.

Las campanas con gran prisa  a maitines tocan ya. v.323-325

 

Allí soltaron las riendas  comenzó el cabalgar,

Que pronto se acaba el plazo  en que el reino han de dejar. vs.391-392

 

Allí fue a descansar  no bien la noche cayó. v.404

(…)

Aún con la luz del día, antes de ponerse el sol v.417

(…)

La tierra del rey Alfonso  esta noche acabará.

Después el que nos buscare  nos podrá bien encontrar.

De noche pasan la sierra,   y por la mañana están

En la cima, y hacia abajo,  comienzan a caminar V.423-426

 

El que nació en hora  buena  con firmeza lo vedaba.

Así estuvieron cercados  cumplidas las tres semanas. Vs.663-664

 

En los otros cantares ya transcurren periodos de tiempo más amplios fuera de la narración: Resume en tres versos los tres años transcurridos desde la salida de Castilla hasta la toma de Valencia y en dos veros los dos años que pasan en Valencia tras las bodas.

 

Cogiendo en tierra de moros  y las ganancias juntando,

Y durmiendo por el día  y por las noches velando,

En tomar aquellas villas  nuestro Cid pasó tres años. Vs.1167-1169

 

A Valencia da una tregua  por si la van a ayudar.

Enteros los nueve meses, sabed que sobre ella está,

Y cuando el décimo vino  se la tuvieron que dar. Vs.1209-1211

 

Nuestro Cid y sus dos yernos  en Valencia se quedaron.

Allí moran los infantes  muy cerca de los dos años.vs.2270-71

 

sube

Cantar mío Cid Poesía épica