| Lecturas | ![]() |
|---|---|
| Gonzalo de Berceo | |
| Versión de Daniel Devoto en Gonzalo de Berceo, Milagros de nuestra Señora, Madrid, Castalia, Odres Nuevos, 1991. | |
| Milagros de Nuestra Señora | Introducción |
Amigos y vasallos de Dios omnipotente, Yo, el maestro Gonzalo de Berceo llamado Daban olor soberbio las flores bien olientes, Gran abundancia había de buenas arboledas, La verdura del prado, el olor de las flores, Nunca encontré en el siglo lugar tan deleitoso, A la sombra yaciendo perdí todos cuidados, Unas tenían la quinta y las otras doblaban; No hay ningún organista, ni hay ningún violero, Pero aunque siguiéramos diciendo sus bondades, El prado que yo os digo tenía otra bondad: En seguida que me hube en la tierra acostado Los hombres y las aves cuantas allí acaecían Igual al paraíso me parece este prado, Amigos y señores: lo que dicho tenemos Todos cuantos vivimos y sobre pies andamos Mientras aquí vivimos, en ajeno moramos; En esta romería tenemos un buen prado Este prado fue siempre verde en honestidad, Las cuatro fuentes claras que del prado manaban Cuanto escribían ellos, ella se lo enmendaba; La sombra de los árboles, buena, dulce y sanía, Cuantos son en el mundo, justos y pecadores, Los árboles que hacen sombra dulce y donosa Y las aves que organan entre esos frutales, Todos tenían con ella gran amistad y amor, El ruiseñor que canta por fina maestría, Cantaron los apóstoles por modo natural, Por todas las iglesias —y esto es cada día— Volvamos a las flores que componen el prado, Esta bendita Virgen es estrella llamada, La llaman —y lo es— de los Cielos Reina, Ella es el vellocino que fue de Gedeón Es llamada la fuente de quien todos bebemos, Es llamada la puerta, en. sí bien encerrada, Ella con gran derecho es llamada Sión, No existe nombre alguno que del bien no provenga La llaman vid, y es uva, y almendra, y es granada La vara que Moisés en la mano llevaba, Si parásemos mientes en el otro bastón Amigos y señores, en vano contendemos, Ya dijimos arriba que eran los frutales Quiéreme en estos árboles un ratito subir Tendré por un milagro más que hace la Gloriosa Por España quisiera en seguida empezar, |
se dirige a quienes escuchan |
| su nombre | |
| LOCUS AMOENUS. Alegoría | |
| Alegoría: significado del Locus Amoenus | |
| enseñanza | |
| Significado de la vida del hombre | |
| autoridad | |
| dogma | |
| La virgen dicta los Evangelios | |
| Tema del libro | |
|
El clérigo embriagado |
![]() |
Otro milagro más os querría contar Desde que entró en la orden, desde que fue novicio, Entróse en la bodega un día por ventura, Bien a la hora de vísperas, el sol ya enflaquecido, Aunque sobre sus pies no se podía tener, En figura de toro que anda escalentado, Hacíale malos gestos esa cosa endiablada, Vino Santa María con su hábito honrado, Lo amenazó la dueña con la falda del manto Mas luego al poco rato y a las pocas pasadas, Vino de mala guisa, los dientes regañados, Bien se cuidaba el monje que era despedazado; Entrante de la iglesia, en la última grada El monje cuidó allí que era devorado, Decía: « ¡Valme, gloriosa Madre Santa María, Apenas pudo el monje la palabra cumplir, «Don alevoso falso, ya que no escarmentáis, Empezóle a dar tamañas palancadas, Decía la buena dueña: «Don falso traidor, Borróse la figura, se empezó a deshacer, El monje que por todo esto había pasado La Reina preciosa y de precioso hecho Además, cuando lo hubo sobre su lecho echado, Pero esto te mando, de firme te lo digo, Quiero seguir mi vía, salvar algún cuitado, Díjole el hombre bueno: «Dueña, a fe que debéis, Dijo la buena dueña: «Sé tú bien sabedor: Díjole el hombre bueno: «Esto es de creer: Contendía el buen hombre, queríase levantar Por dónde iba Ella él no lo podía ver,
|
|
| Lucha virgen contra el demonio por llevarse el alma | |
| devoto de la virgen | |
| pecador | |
| El demonio se transforma en toro | |
| la virgen salva al pecador del toro | |
| ¿torea? | |
| el demonio se transforma en perro | |
| vuelve a salvarlo la Virgen | |
| el demonio se transforma en león | |
| el monje pide ayuda a la Virgen | |
| la Virgen ataca al león | |
| lo amenaza | |
| el demonio desaparece | |
| lo lleva a la cama como a un niño | |
|
El clérigo y la flor |
![]() |
De un clérigo leemos que era de sesos ido, Decir no lo sabría por qué causa o razón Los hombres de la villa, y hasta sus compañeros, Ya hacía treinta días que estaba soterrado: Te mando que lo digas: di que mi cancelario Preguntóle el clérigo que yacía adormentado: Dijóle la Gloriosa: «Yo soy Santa María, El que habéis soterrado lejos del cementerio Lo que la dueña dijo fue pronto ejecutado: Salía de su boca, muy hermosa, una flor, Le encontraron la lengua tan fresca, y tan sana Vieron que esto pasó gracias a la Gloriosa, Todo hombre del mundo hará gran cortesía |
clérigo pecador, pero devoto de la Virgen |
| enseñanza | |